Nuestros hábitos influyen en nuestras emociones.

Los hábitos y las emociones

Los hábitos han afectado tanto nuestras vidas que terminan influyendo incluso en nuestras emociones.  En ocasiones acabamos sintiendo o teniendo emociones qué están condicionadas más por el ambiente que por el sistema de creencias. 
¿Cuántas veces nos propusimos desarrollar cambios sin terminar lográndolo? Esa dieta que tantas veces empezamos… No sé si a vos te pasa pero yo me he propuesto tantas veces a hacer dietas para después terminar diciendo “esto es dificilísimo”. Con el tiempo aprendí que es sumamente ridículo tratar de sostener una dieta que no me es práctica en la vida, ¿qué sentido tiene desarrollar una dieta que no sea práctica, que no sea funcional a la forma de vivir? Uno ya sabe qué cosas comer y qué cosas no comer, pero en la vida cotidiana, volvés del trabajo apurado, venís manejando, estás medio apurado, los chicos tienen hambre, te están gritando detrás, ves un Mc Donald’s y clavas el freno y les das una hamburguesa a cada uno porque necesitas resolver el tema ahora.
No vas a ponerte a pensar en un negocio de comida dietética o de comida saludable… A menos que hayas desarrollado el hábito y hayas logrado establecer esta forma de vida dentro de la familia. Pero para el que quiere entrar de la noche a la mañana es sumamente confrontativo.
La comida, los hábitos en las redes sociales,  los hábitos sociales que tenemos cuando nos juntamos con amigos (a veces nos juntamos con gente que no nos es favorable para cambiar hábitos), en fin, formas de vida que terminan afectando nuestra calidad. 

Extracto del libro “Cómo cambiar hábitos tóxicos” del Dr. Sebastián Palermo.